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Lo que no sabías de los orígenes de la gastronomía típica madrileña

Antigua posada y restaurante

Seguramente conoces a la capital española por sus bares y restaurantes, además,  por poseer una cocina diversa. Sin embargo, la gastronomía típica madrileña pasó por una etapa de transformación digna de estudio. Entonces, nuestro equipo de Wonder Tour te prepara para que tu paladar se sensibilice ante la variedad de platillos tradicionales y modernos.

Por lo tanto, anímate a conocer en un breve recorrido dos factores que marcaron un antes y un después. Es decir, antes de la conquista de Toledo y la llega del Reino de Felipe II. Aunque otras comunidades autónomas resalten por encima de Madrid como Barcelona y País Vasco, la capital no pierde su encanto.

Hay que resaltar algunos datos importantes antes de entrar de lleno a esta historia gastronómica fascinante.  Según la  Guía Michelin en España hay alrededor de 174 restaurantes con estrellas Michellin.  Esta cifra corresponde a los restaurantes más destacados de Barcelona, País Vasco y Madrid.

Los inicios de la gastronomía típica madrileña

Antes de la conquista de Toledo por parte de Alfonso VI la cocina era similar a toda la península ibérica.  Para ese entonces, esta diversidad provenía de lo que se conoce como la gastronomía de Al-Ándalus.

Este poderío en la Edad Media por parte los musulmanes resaltaba ciertos ingredientes como:

  • Pescados y mariscos

Estos se consumían frescos  o se trataban para su conservación con salazones secados al sol y mezclado con vinagre.  También otros frutos del mar se consumían como condimento alimenticio. 

  • Cereales y hortalizas

En esa época en la cocina no podían faltar los cereales, las hortalizas, legumbres y verduras. Todo esto servía para acompañar las proteínas o condimentarlas. Por ejemplo, la carne se acompaña con coliflor, coles o nabos.

De igual manera, no se puede dejar a un lado los extraordinarios sabores y olores que deja esta cocina tradicional. Esto se debe a la diversidad de hierbas aromáticas que condimenta sus carnes y los inigualables guisos.

En definitiva, esta cocina tan variada con preparación de embutidos, aceitunas, dátiles, miel, pasta de sémola, forman parte de las costumbres hispanorromanas.

Gastronomía típica madrileña entre lo Real y lo humilde

Después de casi 800 años de dominio musulmán, Felipe II en 1561 decide fijar la capital del Reino de España en Madrid. Este hecho marcó de manera contundente la coexistencia de dos cocinas independientes en lo popular y en la aristocracia.

En ese entonces, el alimento base del pueblo era el cereal  en sus derivados como el trigo, sorgo, entre otros. También se le debe la introducción del arroz y el consumo de leguminosas. Las hortalizas, los lácteos y frutos secos igualmente formaron parte de la dieta.  Por lo tanto, esto contribuye a la variedad en la cocina madrileña.

Hay que recordar que en aquel entonces, la aristocracia le gustaba sentarse a la mesa y comer de forma abundante. En la segunda mitad del siglo XVII, y durante todo el siglo XVIII el chocolate amargo extraído directamente del cacao americano era un producto esencial para las clases más favorecidas.  Este producto era normal que se consumiera en el desayuno y en la merienda.

Las personas con más recursos en esa época dotaron a la gastronomía típica madrileña de ciertos platos. Hay que mencionar el famoso cocido madrileño, además del consumo del cocido de guisantes y el cordero fresco salado.

Cocido madrileño como parte de la gastronomía típica madrileña

Si quieres disfrutar de sabores tradicionales, lo mejor es un buen cocido madrileño. 

La cultura de las fondas

A mediados del siglo XVIII inicia la cultura de las fondas de manera tórpida con un servicio pésimo. Para esa época los madrileños no tenían la costumbre de comer en ese tipo de lugares. Es decir, formó parte de lo sombrío de la historia de la gastronomía típica madrileña. Sin embargo, vale la pena recordar las  más destacadas como:

  • La Fontana de Oro

Ubicada en Caballero de Gracia, fue el lugar de reunión para grandes discursos durante el Trienio Liberal. Además, cómo olvidar que el escritor,  Benito Pérez Galdós, la inmortalizó, a través de su libro. Como resultado, dicha publicación lleva por nombre La Fontana de Oro.

  • La Cruz de Mata

Cuentan los historiadores que estuvo instalada en una calle en Caballero de Gracia. De igual manera, se comenta que se servían platillos fuera de la gastronomía típica madrileña. También destaca por sus conciertos, de hecho, la primera actuación musical fue del flamencólogo José Blas Vega.

  • Tertulia de la Fonda de San Sebastián

Una de las más importantes del XVIII y se considera la primera de las tertulias modernas. En este espacio se discutía sobre la literatura, lo poética y los toros. Su estilo se orientaba más a Italia que España. Esto impulsó la mezcla europea en la gastronomía típica madrileña.

Algunas de las  figuras que se reunían en la Tertulia de la Fonda de San Sebastían fueron las siguientes:

  • Escritores españoles como Tomás Iriarte, Luciano Francisco Comella, entre otras figuras.
  • Francisco de Goya, en representación de los pintores.
  • Entre los historiadores y eruditos estaban: Vicente de los Ríos, Enrique Ramos, Manuel Casal, entre otros.

Madrid abre sus puertas al mundo de los restaurantes

Cuando nos referimos a la gastronomía típica madrileña hay que realizar un breve viaje por la historia de sus restaurantes.  Se dice que entre Madrid y París compiten por la convicción de que fundaron el primer establecimiento de este tipo en todo el mundo.

Aunque diferentes autores le conceden ese honor a la capital española, no se puede negar la trascendencia que tiene. Cuando estés de viaje por esta ciudad, debes ir al primer restaurante del mundo.

En la Plaza Mayor desde 1725, el francés Jean Botín emprendió este proyecto como una posada que ofreciera comida y alojamiento. Este espacio llevaba por nombre Hostería Botín, actualmente es reconocido como Sobrino Botín.

Antigua posada y restaurante

Uno de los restaurantes más antiguos de Madrid.

Francia como parte de la gastronomía típica madrileña

La comida francesa se coló en la mesa de los madrileños desde el siglo XIX. Cuentan que con la llegada de distintos diplomáticos del país vecino los acompañaban cocineros franceses. En tal sentido, esto dio inicio para que en diferentes lugares incorporaran sus platos.

Por otro lado, abrieron confiterías y pastelerías al estilo francés como la Pastelería Extranjera en la Plaza de Santa Ana.  Igualmente, la Fonda Española tomó el concepto de restaurante francés sofisticados.

La Fonda Española fue fundada por Prote y Lopresti. El mérito de estos dos personajes es por introducir la cocina francesa tanto a los humildes como a los burgueses. Las mesas de este restaurante se caracterizaban por vinagreras de cristal fino.

La moda de comer pollo asado

Antes de que se fundara la Fonda Española, existía la Fonda Genieys concebida para que los madrileños probaran platos franceses. Lo que más se ofrecía eran las croquetas, los asados y las riquísimas chuletas a la papillote.

La Fonda Genieys fue de los establecimientos más destacados de la capital española. En este espacio se reunían literatos románticos de la talla de Mariano José de Larra. Además, otra fi gura que visitaba el establecimiento era el músico, Gioachino Rossini compositor de Stabat Mater.

Relatan que en esta fonda se comía el pollo asado usando guantes. Aunque competía con la Fonda Española en relación a la comida no logró superar su variedad. Entonces, en la Fonda Española encontrabas el olor y buen sabor de los fogones de arroz  o pescado.

La modernidad en la gastronomía típica madrileña

Luego de la Guerra Civil Españala surge un fenómeno nuevo en España, las cafeterías. En Madrid la primera fue California, ubicada en la calle de la Salud. De igual manera, también se inauguran espacios para el té como el salón de té el Embassy.

A mediados del siglo XX, el empresario Antonio Rodilla abre en la plaza del Callao un establecimiento especializado de sándwiches. Esta tienda se expandió por todo Madrid.

En la década de los 60 en la Castellana se inauguraron los primeros restaurantes chinos. En cambio, a principios de los 80 hubo un auge de los restaurantes de comida rápida que se extendieron por todo Madrid.

La gastronomía típica madrileña se une perfectamente con la de otras regiones y países. Por eso, su variedad de restaurantes y temáticas son únicos, así que no tienen nada que envidiarle a otros países.

La cerveza y los vinos en Madrid

El origen de la cerveza en Madrid llega bajo la monarquía Felipe el Hermoso y su hijo Carlos I. Durante un tiempo esta bebida siempre fue vista como un producto extranjero y por lo tanto, era poco aceptable. 

A principios del siglo XIX aparecen las primeras fábricas de cerveza en la capital española.  Por ejemplo:

  • Fabrica Santa Bárbara en la calle Hortaleza
  • Fábrica de San José en Barquillo
  • Mahou en la calle de Amaniel
  • El Águila en la calle del General Lacy, fábrica líder en el mercado nacional.
El Águila es una de las fabricas de cerveza más destacada

La cerveza de Madrid no tiene nada que envidiarle a la cerveza europea.

Seguramente no sabías que en el siglo XIX se hizo énfasis en que el producto llegara a las damas. Por lo tanto, eran suaves, achampanadas y aromáticas.

Poco a poco la cerveza fue ganando espacio en la vida de los madrileños, de hecho, existen eventos especializados. Si estás de viaje por Madrid y amante de la cerveza no dejes de asistir estos eventos.

Perfecto acompañante de la gastronomía típica madrileña

Si eres amante del buen vino, tienes que saber que Madrid posee una mezcla de cultura. Por lo tanto, la calidad de esta bebida es sorprendente.

La industria vinícola comenzó en Madrid en el siglo XIII con la llegada de los cartagineses y romanos. En cambio, en el siglo XV se inicia la producción vinícola, así que toman prestigio. Entonces, los amantes de un buen trago les encantaban estos vinos que eran exportados.

La zona de Navalcarnero cuenta con más de 60.000 hectáreas de viñedo. Por lo tanto, Madrid aprovechó sus espacios para imponer una cultura que formara parte única de la gastronomía típica madrileña.

No esperes más, y vive la experiencia del buen gusto y de la comida madrileña. Para Wonder Tours es un placer que vivas la experiencia de los platos y tapas típicas de la gastronomía española. Cuando eres un comensal en Madrid formas parte de un viaja al pasado y al presente. En conclusión, no esperes más debes vivir esta experiencia.